Cada día despierto
en distinta habitación
donde doy con mis huesos
cuando está saliendo el sol,
dormimos poco y mal
quemando la salud
para llegar al quinto infierno
donde cantaré de nuevo
¿qué estarás haciendo tú?
Blues del Autobús (V. M. San José/T. Gómez/C. Narea/M. Ríos)
He de comenzar mi relato de la siguiente manera:
Hola, me llamo Karel y soy un adicto a la carretera.
No se cuando comenzó mi adicción. Solamente se que desde hace algún tiempo no me puedo alejar de ella. Intento planificar vacaciones entre mis giras, para dedicarme a descansar o preparar nuevos temas, pero me es imposible. Siento como ella me llama con sus cantos de sirena.
Lo primero que me planteé cuando lancé mi carrera en solitario fue comprarme mi propio vehiculo para no depender de nadie en mis viajes. Tan pronto como reuní el dinero suficiente, me compre una vieja furgoneta para acudir a su llamada. Tengo un par de viviendas por el Popomundo, pero a estas alturas puedo asegurar que mi verdadero hogar está donde este mi furgoneta. En ella llevo todo lo necesario para poder llevar mi vida adelante. Una visita de vez en cuando a un hotelito para mi aseo y listo.
La carretera me da alegrías constantemente. No hay nada como llegar a una ciudad y enterarte que fulanito de tal esta aquí. La alegría que se siente en esos momentos es indescriptible. A veces ocurre que coincides con una persona con la que simplemente conectas e inicias una amistad duradera pese a las distancias.
Creo que no hay más de dos ciudades en el Popomundo que no haya visitado. A una de ellas partiré en breves instantes, en la otra me esperan en unas semanas. Este ir y venir me ha permitido conocer otras culturas, otras mentalidades haciendo de mí una persona más tolerante con las ideas de los demás.
Lo malo de esta vida nómada es que en ciertas ocasiones puede ocurrir que me aleje de mis seres queridos. A veces ella es muy cruel conmigo y me hace sentir solo. Pero siempre aparece alguien en esos momentos que te hacen olvidar la soledad. En breve mi adicción me llevará lejos de mi amor. Pero se que esa carretera que me aleja de ella me volverá a llevar a donde esté y podremos compartir buenos momentos otra vez.
A veces me pregunto si esta es la mejor vida para mi hija, y si no seria mejor establecerme en una ciudad cerca de su madre, quien le daría buenos consejos en su crecimiento, pero se que eso es imposible. He intentado pasar tiempo en una ciudad, pero me es imposible. A los pocos días oigo su llamada y me tengo que ir. ¿Soy un mal padre por ello?
La carretera es mi vida, la carretera es mi elección.
miércoles, 24 de enero de 2007
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2 comentarios:
Karel tío, te veo muy mal. Debes consultar con un especialista.
Muy bien el texto ;)
Hay karel que la carrete es muy solitaria ten mucho cuidado, que da muy malas pasadas.
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