Orillas
Salva por el ansia del beso
llegué a tu orilla, y bebí.
Calma fue lo que trajiste
al inestable destello de mi pecho.
Agua clara, desnuda,
como tu cuerpo entre las manos
de esta vagabunda. Cuerpo
que desea ser en sí
el logro del amor.
Escribo poemas y bueno, aquí comparto uno escrito a alguien que se cruzó en mi vida cerca del Támesis.
Bene
jueves, 18 de enero de 2007
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3 comentarios:
Sólamente una palabra. Precioso.
Gracias Karel! Besos, B.
Es muy bonito Bene.
Que gran sensiblidad tienes.
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